Es cierto Señor Presidente, sólo tenemos malas noticias

18-08-2016

Dos-puntosEsta vez me dirijo a usted Señor Presidente Enrique Peña Nieto para decirle que tiene razón en decir que los medios de comunicación inundan el espacio con malas noticias. Es cierto, totalmente cierto y uno de los responsables de que así sea es usted Señor Presidente, su querida esposa y sus allegados. Su gobierno tiene esa facilidad inaudita de generar una cantidad ingente de malas noticias.

Y también es cierto, debo reconocer, que usted no llegó a la presidencia para ganarse la medalla de la popularidad, llegó ahí para gobernar y ese es el problema, que no hay gobierno, no hay seguridad, no hay tranquilidad, no hay confianza y no hay respeto.

Su gobierno no ha sabido detener las crisis a tiempo, al contrario, las ha dejado crecer a niveles innecesarios, como el conflicto con la CNTE y la famosa reforma educativa. Un conflicto que ha generado pérdidas económicas millonarias y por el que miles de niños y sus padres siguen sin saber si habrá regreso a clases, cuando uno de los derechos más básicos que debe garantizar un gobierno es el de la educación.

Se necesitaban políticos más experimentados para lidiar con este problema, pero en lugar de resolverlo por la vía del diálogo se complicó hasta llegar a la matanza de Nochixtlán, una desafortunada y lamentable noticia.

Usted y su equipo nos saturan con malas noticias. Desaparecen 43 estudiantes de una escuela rural y en lugar de llevar a cabo una investigación escrupulosa y transparente, de llevar ante la justicia a los culpables, de dar a conocer la verdad de los hechos, han tenido que pasar casi dos años de angustia para los padres, de idas y venidas, de verdades históricas que son mentiras, de investigaciones de peritos argentinos, de expertos independientes que al final fueron expulsados, cuando el gobierno de un país como México debería tener todos los recursos e insumos para llevar a cabo una investigación con todas las de la ley, empezando por una visita oportuna del primer mandatario al lugar de los hechos. En lugar de que el líder de la nación ofreciera unas palabras de apoyo para los padres de los estudiantes, lo que hubiera sido muy bien visto por medios nacionales y extranjeros, el presidente prefirió esconder la cabeza bajo tierra y luego irse a China con todo y el peluquero de su esposa. Queremos buenas noticias, los mexicanos queremos saber dónde están los 43 y el destino de más de 26 mil desaparecidos. Urge saberlo.

El gobierno es el protagonista de las malas noticias, dejando actuar a gobernadores como Duarte en Veracruz, un estado asaltado y vejado por sus propios dirigentes. El presidente es responsable de dejar hacer sin consecuencias a gobernadores que no responden. Ahí tenemos el caso de Solecito en el que ante la ineptitud y el letargo del estado, han tenido que ser los familiares de los desaparecidos los encargados de hacer las brigadas y como resultado encontraron al menos 28 fosas clandestinas y 60 cuerpos (hasta el momento). Díganos, ¿cómo se puede hacer para comunicar eso de manera bonita?.

No hay buenas noticias porque no han encontrado en lo que va del sexenio a los perpetradores de asesinatos de periodistas, ni se ha castigado el acoso y persecución de voces que gritan la verdad. Más bien se les criminaliza y se limita cada vez más el pequeñísimo espacio que le queda a la libertad de expresión. El día que su distinguida PGR encuentre a los asesinos de nuestros colegas, es casi seguro que la noticia se llevará las ocho columnas, ¿no cree usted?

Las malas noticias las trae usted Sr. Peña Nieto, nos vamos enterando de lío del tren rápido de Querétaro, de su «casa blanca», del departamento de Miami, de los pagos generosos de sus amigos, y conste que este es uno de sus amigos solamente. Así nos vamos enterando.

Sube la gasolina, mientras que las principales ciudades de México se ahogan bajo nubes de contaminación quizá porque la gasolina que sube de precio no es de tan buena calidad y de esa manera se afecta la salud de millones de personas que respiran un aire enrarecido y su gobierno, hasta ahora, no ha tenido la iniciativa de llevar a cabo una investigación detallada de las causas de los altos niveles de polución. Los resultados de esa investigación serían extraordinaria noticia, pero no la leo en ningún lado.

Usted no sabe dar buenas noticias, cómo se atrevería a hacerlo si a diario hay ejecuciones, detenciones arbitrarias, asesinatos, torturados, decapitados, si aumenta el número de desplazados internos que son invisibles para su gobierno, si no impera el estado de derecho, si hay impunidad del 99 por ciento, si nadie sale a dar la cara y el saldo siempre es negativo.

Ha tenido usted oportunidades, muy pocas, para darnos buenas  noticias. No pudo ver la ocasión de hacerlo fletando un avión militar, un Hércules quizá, para ir a rescatar a más de 200 paisanos varados durante más de 15 días en el Aeropuerto de Madrid, cuando usted solamente toma el avión para sus viajes con familiares y 200 de comitiva, como fue el caso de su visita al Reino Unido que no fue ninguna buena noticia porque vimos el derroche en el vestuario de su señora y el gasto a manos llenas de las hijas del matrimonio presidencial a las que les dan “cash” para que no quede rastro de sus compras en el sistema. Es el colmo.

Usted es el portador de las malas noticias, como la del escape surreal del Chapo en un túnel que bien a bien no se supo cómo se construyó, por cuántas personas, ni en cuánto tiempo, ni quiénes lo consintieron, eso ya se olvidó. El Chapo, después de la re-captura fue trasladado a un penal en el norte del país, más cerca de sus parientes y ahora nos cuentan que uno de los hijos del capo fue secuestrado (o “levantado” para usar el idioma oficial) de un restaurante, así nada más, ante los ojos de los comensales que sin imaginarlo estaban bajo el mismo techo de los criminales más buscados en México y Estados Unidos. Ahí estaban cenando rico disfrutando sus vacaciones y la policía, el ejército, las autoridades estatales, ¿no sabían nada? ¿En serio?

Dígame de dónde quiere que “rescatemos las buenas noticias”, ¿del basurero de Cocula? Yo lo veo muy difícil.

Gabriela Sotomayor.
Ginebra, Suiza, 18 de agosto de 2016.

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