Nicolas Maduro

¡Vamos María Corina!

21-10-2025

Conocí a María Corina Machado, Premio Nobel de la Paz 2025 en Ginebra, Suiza con motivo de un evento celebrado en el marco del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Corría el año de 2015. En dicha sesión participó el ahora dictador Nicolás Maduro. María Corina era una simple activista que alzaba la voz por cientos de manifestantes, la mayoría jóvenes, asesinados en las marchas en las que protestaban contra la opresión del régimen, la falta de medicamentos y la escasez de alimentos básicos en los supermercados.

Según informes de la Misión de Investigación de la ONU sobre Venezuela, Maduro dio órdenes de disparar (a matar) a los manifestantes. Los miembros del ejército se vistieron de civiles e iban en motocicletas. Desde ahí asesinaron a cientos de jóvenes, muchos de ellos menores de edad. Fue un escándalo cuando la Misión de la ONU publicó dicho documento y en otros que siguieron dijeron que tenían “motivos suficientes para afirmar que Maduro había cometido crímenes de lesa humanidad”.

Después de eso, el dictador tuvo la desfachatez de participar en el Consejo de Derechos Humanos (CDH) y justificó sus acciones culpando a Estados Unidos y a las fuerzas imperialistas de derecha…bla,bla,bla, en fin, lo que siempre dicen los populistas cuando hay acusaciones en su contra.

El caso de Maduro está en la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes contra la humanidad, es por eso que no puede viajar a ningún país miembro de la CPI y por eso se ha tenido que conformar con visitar a Putin, otro dictador de su misma calaña, bueno, quizá peor.

En ese entonces, cuando Maduro salió de la sala del Consejo un grupo de periodistas lo estábamos esperando y yo le pregunté: “¿Qué hace usted aquí si en su país se cometen graves violaciones de derechos humanos?”. Se hizo el silencio. Maduro es muy alto y yo muy bajita, entonces me volteó a ver hacia abajo y me empujó con toda su des-humanidad. Por supuesto no contestó.

Al mismo tiempo que tiene lugar la sesión del CDH en la sala XX del Palacio de las Naciones, se llevan a cabo “eventos paralelos” en distintas salas, ahí es en donde conocí a María Corina quien fue a denunciar de viva voz lo que estaba ocurriendo en Venezuela.

Celebro ese día, así como celebro su muy merecido Premio Nobel. Qué buen tino tuvo la Academia de dárselo a ella y no a Donald Trump a pesar de su campaña mundial y todos los acuerdos de paz que se adjudica. La cuestión en Gaza es desastrosa, pero pasaron algunas horas de la firma del “acuerdo histórico” con Hamás y Netanyahu ya estaba atacando a varios palestinos que estaban en la frontera. El celebrado acuerdo fue una buena “photo op”, pero sabemos que el líder israelí seguirá montado en la guerra porque es la única manera de evitar ir a la cárcel por las acusaciones en su contra por sendos actos de corrupción.

María Corina está escondida en Venezuela, desde enero de este año nadie la ha visto en algún acto público. Ha sido amenazada con privarla de la libertad a pesar de haber ganado la presidencia en las últimas elecciones en su país. Me da tranquilidad que al contrario de Navalny, ella prefirió esconderse que dejarse aprehender y estar tras las rejas.

El régimen asesino también se desquitó con Edmundo González quien ganó las elecciones a la presidencia, pues según nuevas leyes Mará Corina quedó inhabilitada.

El poder judicial, al servicio del régimen, lanzó una denuncia contra el esposo de la hija de González. Hasta el momento nadie sabe en dónde está detenido, bajo qué cargos, sin el derecho al debido proceso y lo más probable es que sea víctima de torturas, de tratos crueles e inhumanos y González se vio obligado a dejar el país y buscar refugio en España. Cuando hablé con Edmundo, estaba extremadamente preocupado por su yerno, por su hija, por sus nietos, quizá se sentía muy culpable.

Es notable la lucha que han dado María Corina y Edmundo. Es admirable su tenacidad y su valor a pesar de los pesares. El Nobel para María Corina es un mensaje claro y directo contra los gobiernos populistas violadores de los derechos más básicos. Cuba, Nicaragua y Venezuela están en la mira. Colombia está tratando de dar patadas de ahogado. Es probable que María Corina no viaje a Oslo a recibir su premio, pero es innegable que ella es la fuerza que mueve al pueblo de Venezuela. Por pueblo quiero decir la población, no “el pueblo bueno y sabio” del que habla AMLO, que conste.

¡Vamos María Corina! Un futuro brillante y esperanzador te aguarda en Venezuela. ¡No bajes la guardia! ¡Vamos!

Gabriela Sotomayor, Ginebra, Suiza.
Para Opinión 51.

La 4T sin vacunas contra el sarampión

La 4T sin vacunas contra el sarampión

La Organización Mundial de la Salud (OMS) de la ONU con sede en Ginebra lanzó la alerta sobre la epidemia del sarampión en varios países, siendo México, bajo el mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum uno de los más afectados del planeta. ¿Por qué? La respuesta es cruel y exageradamente simple no hay vacunas…

Claudia y su desprecio por las mujeres

Claudia y su desprecio por las mujeres

En México las cosas pasan al revés. Más que surrealista, el país se ha convertido en una especie de cárcel inhabitable especialmente para las mujeres. Y para muestra basta un botón: El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum apoya a los famosos “ninis” con una “beca” de 9 mil…