La última puerta

17-06-2022

Con el fin de buscar la justicia que le ha sido negada en México, la periodista Soledad Jarquín Édgar denunciará al Estado Mexicano ante el Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW, en inglés) porque, a cuatro años, el feminicidio de su hija, la fotoperiodista María del Sol Cruz Jarquín, sigue en la más absoluta impunidad.

Acompañada por el Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad de Oaxaca, Jarquín acudirá al CEDAW que sesiona en Ginebra, Suiza, y que está integrado por expertas que cuentan con la facultad de examinar casos individuales y emitir resoluciones con carácter vinculante, ya que México ha reconocido su competencia.

Este será el primer caso que se presente ante el CEDAW contra el Estado mexicano por el feminicidio de María del Sol ocurrido en Oaxaca el 2 de junio de 2018, me dice en entrevista Soledad Jarquín.

Recuerda que esa trágica noche María del Sol –de 27 años–, que trabajaba como jefa del departamento de Comunicación Indígena Intercultural de la Secretaría de Asuntos Indígenas, fue asesinada en ocho segundos con arma de fuego de alto calibre en la ciudad de Juchitán de Zaragoza, junto a la candidata de ese municipio por el PRI-PAN-PVEM, Pamela Terán Pineda, de 29 años, y su chofer, Adelfo Guerra Jiménez.

Soledad cuenta que han conocido de su exigencia de justicia al menos 20 funcionarios tanto del gobierno del estado de Oaxaca como del federal, empezando por el gobernador Alejandro Murat y el presidente Andrés Manuel López Obrador, este último a quien le entregó personalmente una carta en la mañanera del 24 de noviembre del 2020, firmada por 18 mil personas que piden esclarecer el caso.

El feminicidio de María del Sol ha pasado por dos fiscales generales de Oaxaca, Rubén Vasconcelos Méndez, cuyo tránsito por la administración pública al frente de la fiscalía de ese estado ha sido un verdadero desastre, responsable del sobreseimiento del expediente en el Tribunal de Enjuiciamiento. Bajo su mandato le metieron mano al expediente, saquearon pruebas sustanciales de la carpeta de investigación, se ocultó información, se manipuló el material probatorio, y además difamó a Soledad, la intimidó y la amenazó.

El nuevo fiscal, Arturo Peimbert Calvo, abrió una nueva carpeta por feminicidio con todos los elementos. “Nos permitió ver el expediente; al principio era todo amabilidad, nos atendía, pero después de seis meses no ha habido una sola investigación en esa carpeta’’, lamenta la madre de María del Sol, quien acusa que “las fiscalías no investigan, se basan en supuestos.

“Yo en este momento llego a los cuatro años del asesinato de mi hija sin tener la más mínima certeza, porque idea sí tenemos de quién o quiénes mandaron matar a mi hija, a Pamela y a su chofer Adelfo. Hasta el día de hoy el triple asesinato no tiene culpables, ni intelectuales ni materiales, vinculados a proceso judicial’’, remarca.

Argumenta que hay un fuerte contenido político en este triple asesinato. Por ciertas declaraciones de actores políticos, hay temor de la madre de Pamela. “Hay una línea directa de la presunta participación de políticos de la región. En el istmo todos los políticos están conectados por una u otra razón, todos están involucrados, todos tienen una conexión y reciben órdenes de personas como es la misma familia Murat, especialmente Murat padre, y lo digo con todas las letras y no quito el dedo del renglón, porque estoy segura de que así fue”.

Narra que “ha tocado muchas puertas, todas las puertas necesarias’’, como la de la entonces secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero, que la escuchó durante casi cuatro horas sin resolver nada; la de Alejandro Encinas, la de Nadine Gasman, directora del Instituto de las Mujeres. Confiesa que “le parece terrible que un funcionario o funcionaria te vea con cara de compasión, casi lloran contigo y no hagan absolutamente nada’.

“Me he topado con más de tres en esa condición, incluyendo al mismo gobernador Murat: todos lloran, pero no hacen nada”, deplora.

Espera que los que toman decisiones o los que tienen en su mano la justicia no tengan que pasar por la pérdida de un ser tan querido como es una hija o un hijo de esa forma tan infame, “ni sentir lo que nosotros sentimos, sobre todo porque tocamos y tocamos puertas, y nadie nos escucha”.

Confiesa que sigue buscando justicia impulsada por la indignación. “En un principio creí firmemente que el caso se resolvería pronto y cada vez se fue complicando más y más y más, primero porque no se tipificó en un principio como un feminicidio, segundo porque un candidato y un funcionario habrían cometido un delito electoral y, tercero, porque le robaron el equipo de trabajo a María del Sol con toda la mala intención’’.

Con respecto al gobernador entrante, el morenista Salomón Jara, Soledad confiesa que no puede poner sus esperanzas en los políticos, y espera que se baje del pedestal en el que está ahora y vea lo que está sucediendo en Oaxaca con más de 631 feminicidios y cuando en el país se asesina a más de 10 mujeres cada día, “pero no tengo ninguna esperanza’’.

Soledad explica que entregará la denuncia personalmente a las expertas del CEDAW en Ginebra y espera que llamen a rendir cuentas al Estado mexicano. “Es vergonzoso que tengamos que venir a instancias internacionales a buscar que se resuelva un asunto que en Oaxaca y en México no quisieron resolver. Espero de verdad que las expertas del comité sí lo tomen en sus manos y sí lo resuelvan porque es la última puerta que nos queda, la última puerta’’.

Gabriela Sotomayor, Ginebra, Suiza.
Para Opinión 51.

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