ONU urge a Putin cesar ataques a hospitales en Ucrania: “Es una crueldad inconcebible”

14-03-2022

Los titulares de la Organización Mundial de la Salud (OMS) Tedros Adhanom Ghebreyesus, del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) Catherine Russell y de la Agencia de Salud Sexual y Reproductiva de las Naciones Unidas (UNFPA), Natalia Kanem unieron sus voces para instar al gobierno del presidente de Rusia Vladimir Putin a poner alto a los ataques a instalaciones médicas y personal de salud lo que calificaron de “una crueldad inconcebible”.

“Hoy pedimos el cese inmediato de todos los ataques a la atención de la salud en Ucrania. Estos horribles ataques están matando y causando lesiones graves a pacientes y trabajadores de la salud, destruyendo infraestructuras de salud vitales y obligando a miles a renunciar a acceder a los servicios de salud a pesar de las necesidades catastróficas’’, instaron los titulares de organismos de la ONU en una declaración conjunta emitida en Ginebra.

«Atacar a los más vulnerables como bebés, niños, mujeres embarazadas y aquellos que ya padecen enfermedades, así como a trabajadores de la salud que arriesgan sus propias vidas para salvar vidas, es un acto de crueldad inconcebible’’, afirman.

La OMS ha documentado en Ucrania, desde el comienzo de la guerra, 31 ataques a servicios de salud a través del Sistema de Vigilancia de Ataques a la Atención Médica (SSA) de la OMS . Según estos informes, en 24 incidentes se dañaron o destruyeron establecimientos de salud, mientras que en cinco casos se dañaron o destruyeron ambulancias. Estos ataques han provocado al menos 12 muertos y 34 heridos, y han afectado el acceso y la disponibilidad de servicios de salud esenciales. La OMS está verificando más informes, ya que se siguen reportando ataques a pesar de los llamados a la protección de la atención médica.

“Los ataques a instalaciones que procuran la atención de la salud ya los trabajadores de la salud afectan directamente la capacidad de las personas para acceder a los servicios de salud esenciales, especialmente las mujeres, los niños y otros grupos vulnerables. Ya hemos visto que las necesidades de atención médica de las mujeres embarazadas, las nuevas madres, los niños más pequeños y las personas mayores dentro de Ucrania están aumentando, mientras que el acceso a los servicios se ve gravemente limitado por la violencia’’, agregan.

“Por ejemplo, se han producido más de 4.300 nacimientos en Ucrania desde el comienzo de la guerra y se espera que 80 mil mujeres ucranianas den a luz en los próximos tres meses. El oxígeno y los suministros médicos, incluso para el tratamiento de las complicaciones del embarazo, se están agotando peligrosamente’’, detalla.

“El sistema de salud en Ucrania está claramente bajo una presión significativa y su colapso sería una catástrofe. Se debe hacer todo lo posible para evitar que esto suceda. Se debe respetar el derecho internacional humanitario y de derechos humanos, y la protección de los civiles debe ser nuestra principal prioridad’’, remarca.

Indica que los socios humanitarios y los trabajadores de la salud deben poder mantener y fortalecer de manera segura la prestación de servicios de salud esenciales, incluida la inmunización contra el COVID-19 y la poliomielitis, y el suministro de medicamentos vitales para los civiles en toda Ucrania, así como para los refugiados que cruzan a los países vecinos. Los servicios de salud deben estar disponibles sistemáticamente en los cruces fronterizos, incluidos los procesos rápidos de atención y referencia para niños y mujeres embarazadas.

“Es fundamental que los actores humanitarios tengan acceso seguro y sin obstáculos para llegar a TODOS los civiles necesitados dondequiera que se encuentren. UNICEF, UNFPA y la OMS están trabajando con socios en el terreno para ampliar los servicios y el apoyo para salvar vidas y para satisfacer las necesidades de salud urgentes. Debemos poder entregar de manera segura suministros médicos de emergencia, incluidos los necesarios para la atención obstétrica y neonatal, a centros de salud, instalaciones temporales y refugios subterráneos’’, advierte.

“La atención y los servicios de salud deben protegerse de todos los actos de violencia y obstrucción. En medio de la actual pandemia de COVID-19, que ya ha puesto a los sistemas de salud y a los trabajadores de la salud bajo una enorme presión, estos ataques tienen el potencial de ser aún más devastadores para la población civil. Por el bien de los trabajadores de la salud y de todas las personas en Ucrania que necesitan acceso a los servicios vitales que brindan, deben detenerse los ataques a toda la atención médica y otras infraestructuras civiles’’, urgen los organismos de la ONU.

“Finalmente, hacemos un llamado a un alto el fuego inmediato, que incluye el acceso sin obstáculos para que las personas necesitadas puedan acceder a la asistencia humanitaria. Es posible una solución pacífica para poner fin a la guerra en Ucrania”, remata.

Gabriela Sotomayor, Ginebra, Suiza.
Para Proceso.