¿De qué se ríe Javier Duarte?

19-04-2017

Dos-puntos“En una exacta foto del diario, señor ministro del imposible, vi en plena risa y en plena euforia y en pleno gozo su rostro simple. 
Seré curioso, señor ministro, 
de qué se ríe, de qué se ríe» ( Mario Benedetti).

Con la risita nerviosa de Javier Duarte en el momento de su captura me vino a la memoria ese texto que después fue musicalizado.

Y ahora yo seré la curiosa y se lo pregunto desde aquí al ex gobernador: ¿De qué se ríe? ¿De qué se ríe? Desde la oscuridad de su celda, quizá me pueda responder.

Me imagino que se reía de los bienes que no le han sido confiscados, de que  “gracias a Dios” a Karime Macías, su esposa, la dejaron libre y podrá salir del país, quizá directo a Ginebra, a Zúrich, Panamá o Islas Caimán para atender personalmente las cuentas bancarias que no les han congelado y hacer las transacciones pertinentes a toda velocidad. Claro, porque como bien lo decía ella en uno de sus diarios ella sí “merece”  abundancia. Es probable que su risa se haya debido  a que Karime, o desde ahora, “Lady Abundancia”, salió librada y no fue detenida para aclarar cómo es que el año pasado fue decomisado un pasaporte con su foto y otra identidad, lo que hasta donde sabemos es un delito que merece varios años de prisión. ¿Sería por eso?.

O se reía pensando en que el video de su captura sería extremadamente bizarro, porque se le ve demasiado calmado, colaborando sin queja, como si le hubiera dado tiempo de ensayar o de tomarse un valium o algo así, porque se ve sospechosamente tranquilo. Me recordó el video aquél en el que aprehendieron a los Abarca, extremadamente arreglado. Esos videos, debo decir, son inenarrables y la verdad sí despiertan muchas suspicacias.

Su risita lo traiciona Sr. Duarte. Quizá estaría saboreando lo que dirá de AMLO y su apoyo económico a MORENA. Pero AMLO ya nos advirtió que lo que diga usted para salpicarlo “no es cierto”. Pero a mi me enseñaron que “el que se excusa se acusa” y “explicación no pedida, culpabilidad manifiesta”. Mala jugada del Peje, creo que fue un autogol y ¡todavía no empieza el partido!

Es posible que se estuviera riendo al imaginar el miedo de todos los que tratará de llevarse a la cárcel con usted. O me atrevo a pensar que su risa delatora pudiera deberse al temor que antecede a la propia destrucción. ¿Puede ser?

Sinceramente yo no le veo el humor a la situación, ni el motivo de burla. Si se entregó, si fue pactado, si Karime huyó con su guardadito, si finalmente usted y sus allegados van a pagar con su libertad, no hay nada que celebrar. Porque al final del día el daño está hecho.

Yo no me río del desfalco al erario por partidas estatales y federales de más de 60 mil millones de pesos, catalogados como “desvíos históricos”. No le veo la gracia a los contratos firmados por el gobierno de Veracruz con  34 empresas fantasma, ni a sus ranchos, mansiones, departamentos y propiedades en México, Estados Unidos, Europa, ni de las obras de arte que atesoraba.

Tampoco le veo el chiste a más de 100 cuentas bancarias, joyas, cajas de cartón copeteadas con efectivo, incautadas en sus propiedades. Mientras, en contraste, hay una pobreza galopante en el estado veracruzano.

Me parece insultante esa mirada desorbitada y esa risita cínica para las familias de más de 2 mil desaparecidos durante su gobierno.  Me entristece pensar en las últimas horas de cientos de personas cuyos cadáveres fueron encontrados en fosas clandestinas, las ejecuciones, detenciones arbitrarias y la desolación de miles.

Me causan repulsión, profundo dolor, coraje, indignación, impotencia, todo menos risa, los asesinatos arteros e infames de 19 periodistas cometidos durante su gobierno entre 2011 y 2016 en la más odiosa impunidad.

Lloro por Anabel  Flores Salazar, Rubén Espinosa, Juan Mendoza Delgado, Armando Saldaña Morales, Moisés Sánchez Cerezo, Octavio Rojas Hernández, Gregorio Jiménez de la Cruz, Víctor Manuel Báez Chino, Guillermo Luna Varela, Gabriel Huge Córdova, Esteban Rodríguez Rodríguez y Ana Irasema Becerra Jiménez (empleada administrativa de un diario local) . Lloro por Regina Martínez Pérez,  Yolanda Ordaz de la Cruz, Misael López Solana,  Miguel Ángel López Velasco (Milo Vela) y Noel López Olguín .Y lloro por Sergio Landa Rosales y Miguel Morales Estrada, desaparecidos desde 2012.

Yo que veo el mundo desde aquí quisiera insistir y volver a preguntarle al ex gobernador : ¿De qué se ríe? ¿De qué se ríe?

Gabriela Sotomayor.
Ginebra, Suiza, 19 de abril de 2017.

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